jueves, 17 de septiembre de 2015

Arribo a España 25/07/2015 [0]

Pasaron varias horas en el avión; por suerte mi asiento estaba junto a la ventana, junto a mí estaban dos turistas peruanos, en la parte de atrás de mi asiento iban algunos ruter@s: Javi de Guatemala, Eva de Nicaragua, y Marcela de Honduras... Cuando el vuelo estaba en el final de su trayecto pude observar el límite entre el mar y el continente, esa línea que divide un manto azul de un marrón: ¡era España! ¡era Europa! ¡Me inundaba de alegría! El avión avanzaba y se podían ver algunos campos de geografía plana, algunas partes áridas. Me llamó la atención especialmente algunos pedazos de tierra que formaban un círculo verde, tal vez eso era territorio de alguna granja. 

¡Tiempo después el avión aterrizó! (Eran más o menos las 14:00) ¡Qué emoción más intensa! ¡Estaba en España! Alistamos nuestras cosas y bajamos. Por suerte, Javi había venido antes a España y sabía como moverse en un aeropuerto inmenso. Él fue nuestro "guía de aeropuerto". En el trayecto hasta la sala donde estarían nuestras mochilas empezamos a conocernos entre ruter@s. Recuerdo que saludé a los mexicanos y a las chicas de Uruguay (que por cierto son muy guapas).

Después de un largo recorrido por el aeropuerto llegamos a la sala donde nuestras mochilas desembarcaban. Poco a poco empezaron a salir unas mochilas verdes, ruteras, nuevas, sin ni una raya. También vinieron dos monitoras a recibirnos. 

Esperamos un buen tiempo porque algunas mochilas no "bajaban" e incluso una no había llegado al aeropuerto (pero creo que al día siguiente llegó). Sea como sea tomamos un autobús, el primero, el que nos llevaría al Canal Santa Isabel II, que según lo que he tomado de la página oficial es "la sociedad anónima responsable del ciclo integral del agua en la Comunidad de Madrid". 

En el trayecto, recuerdo que fui con Brenda de México. Yo iba contemplando la la arquitectura de Madrid, me encantaba la organización de la ciudad. Por supuesto, ya estaba en otro mundo, otra onda, un lugar diferente al mío...

Cuando llegamos al Canal tuvimos que hacer fila para entrar, en eso, alguien dice: "¡Ecuador! ¡Ecuador!" Regresé a ver y era una señora muy simpática. Me cuenta que su hija rutera es también ecuatoriana, de la región Costa, su nombre es Laura. Empero, en esta edición ella representa a Cantabria, porque había ido a vivir a España desde cuando era muy pequeña. 

Me alegré mucho, estábamos dos ecuatorianos en esta edición de la Ruta. Así como en el 2014, ¡¡en el 2015 estábamos dos ecuatorianos!!


Una de las primeras fotos


martes, 8 de septiembre de 2015

El día del vuelo 24/07/2015 [0]

Muy temprano amaneció, la verdad no había dormido mucho. Varios pensamientos por mi cabeza se cruzan, y sigo "volando" con las palabras de una gran amiga rutera (2014) que me mencionó en la madrugada: "Pana, vos viví la Ruta, vivila [...] no puedo darte consejos porque cada ruta tiene su "algo" que la hace única y diferente a todas las demás..."

Viajé por dos horas hacia Quito, observando por la ventana las montañas y los lagos, escuchando los discos "Trapos" y "Radio Insomnio" de Attaque 77 (especialmente las canciones: Echo Fuego, Vacaciones Permanentes y El Camino) [además recordaba la canción Sueños de Attaque también]; observando los autos venir y pasar, observando a mi gente, a mi pueblo, a mis raíces.

Mil pensamientos seguían invadiéndome; me preguntaba: ¿qué pasará cuando llegue? ¿cómo será todo? ¿llegaré?...
Cuando ya se acercaba la hora de partir al "punto de no retorno" en el aeropuerto, por esas bonitas "casualidades" irónicas del destino me encontré con una rutera 2013: Cami. Lo más impresionante y magnífico del momento era que también era de Ecuador. Considerando que en los últimos años solo ha ido un/a representante ecuatoriano/a ¡¡era algo fabuloso!! Irónicamente ella también viajaba a Madrid, y también por un mes... Y para completar la "coincidencia" venía el mismo día que yo, por lo tanto creo que aquí empieza la Magia del Camino. Sí, porque hay cosas que son inefables y no hace falta cuestionarlas tanto porque son intrínsecas de la misma VIDA.

Luego de despedirme de los míos, y viendo algunas lágrimas en unos ojos hermosos, partí con mis dos mochilas, con mi sombrero y con una funda en la que llevaba un traje de mis raíces, de la provincia de los lagos: Imbabura. Hay que mencionar que soy de Ibarra, la capital de la provincia (una ciudad muy bonita y tranquila, rodeada de cerros hermosos para escalar y acampar...)

Estaba en la sala de espera y pude conversar con la bonita ecuatoriana rutera. No pasó mucho tiempo para tener confianza al conversar, es que era de esas ocasiones en las que uno se encuentra con alguien de buena onda, de buena energía, de una misma familia. Hablar con ella, me inyectaba una dosis de tranquilidad.

También quiero mencionar que estaba presente un chico (que no recuerdo el nombre) que iba a viajar a Madrid; pero su destino final era otra ciudad. Seguro le irá muy bien, las circunstancias le han de sonreír. Hablamos durante ciertos momentos, nada más... Sea como sea, me acuerdo de él.

...

Luego, el miedo me quería dominar: el vuelo se retrasó y tuve que esperar "más de lo esperado..."
Finalmente, llamaron a todos los pasajeros a abordar... ¡Me alegré un montón! 
Me despedí de Cami, y en pocos instantes ya estaba en el avión... Primero hacía una escala en Bogotá, luego tomaba otro vuelo a Madrid...

Ya en Bogotá entré corriendo al aeropuerto, yo y muchos pasajeros teníamos pinta de apurados, desesperados. Solo faltaban cinco minutos para el vuelo (literalmente) y la sala para abordar estaba muy lejos... 

Después de correr durante un buen rato, encontré la sala y por fin pude abordar. Con algunas personas más, éramos los últimos en subirnos al avión.

...

Al primer rutero que vi fue a Javi de Guatemala, luego a Marcela de Honduras y  a Eva de Nicaragua. Acto seguido vi a algunos mexicanos; me acuerdo de Brenda, y también de las uruguayas.

¡¡¡Se sentía esa buena vibra!!! ¡¡¡Empezaba el Camino de la Ruta Quetzal [BBVA]!!!